Cuando Ingrid este Libre Conocera las dos Colombias
CUANDO INGRID SEA LIBERADA CONOCERA LAS DOS REALIDADES COLOMBIANAS
Colombia el país del sagrado corazón, es el lugar lleno de un pueblo bueno acostumbrado a los embates de la violencia y de la clase política que poco ha hecho por conducirnos hacia la construcción de una verdadera sociedad, es el reflejo de una historia dividida. Hemos sido hijos de la violencia, desde los inicios de nuestra historia, la cotidianidad del pueblo Colombiano se ha visto envuelta en conflicto sociales y políticos propiciados por interese personales económicos, de allí (del conflicto) han surgido guerras inacabables, tiempos de violencia entre liberales y conservadores, magnicidios con el de Jorge Eliécer Gaitan; mas tarde la emergencia de grupos subversivos como las FARC, el ELN, El EPL, El M-19 etc.; luego la aparición de un fenómeno decisivo en la historia de la violencia Colombiana: el narcotráfico el cual logro infiltrarse en la clase política e infortunadamente en grupos revolucionarios como las FARC perdiendo así su ideal político de lucha: “defender de lado de los ideales del pueblo. Pero a su vez la época del narcotráfico en Colombia causo el nacimiento de los peores asesinos en la historia de nuestro país: el paramilitarismo, el cual surgió como una fuerza violenta financiada por el Estado, ganadores y grandes multinacionales, con el fin de fomentar una guerra clandestina en la cual fueron masacrados campesinos, sindicalistas y todo aquel que defendía ideas y procesos de izquierda. En este panorama, la paz , la libertad y la humanidad han sido ideales utilizados mas como medios que como fines con ellos la clase política de nuestro país ha creado momentos propicios para financiar una guerra y así lucrar a las fuerzas militares con presupuestos que desbordan la sumatoria del dinero que gastamos en salud, educación y vivienda, pero también, han creado ambientes perfectos para llegar al poder y fomentar el resentimiento y la falta de solidaridad para con las victimas del conflicto el país caería en una hecatombe.
Hoy, el debate corre entorno a la vida de unas personas secuestradas por las FARC, en medio de este el país se ha dividido y antes de comprender de manera reflexiva la magnitud de los hechos, la opinión colombiana acostumbrada a juicios de valor a manera a priori, ha convertido el dolor, la libertad, la paz y la humanidad en caballitos de batalla para defender o atacar los procesos mediante los cuales se busca la libertad de los secuestrados. Lo único cierto en este momento es que cuando estas personas estén libres, cuando Ingrid retorne a la vida, conocerá a las dos Colombias, la Colombia formal y esa gobernada por los “divinos” aquellos que nunca se equivocan, esa que día tras día se conforma mas con sus gobernantes y cree que el país esta bien y que vivimos tiempo democráticos plenos, esa en donde encontramos que la mano fuerte es con el corazón solidario y la grandeza “dormidita” por la que clama Ingrid en su carta. Sí, ella hoy vive la realidad de la otra Colombia, la realidad del conflicto, hoy conoce la selva y vive como muerta porque como muchos otros Colombianos ha sido olvidada por la primera Colombia, vive muerta porque es victima del secuestro, pero peor a un vive muerta porque es victima de la indiferencia, es victima de la mano fuerte que esconde la grandeza del corazón de los Colombianos.
Vive muerta, porque es un objeto útil, si humanidad es el medio para propiciar una guerra que nuca va acabar. Cuando Ingrid este libre, podrá emitir juicios de valor concretos sobre las FRAC y sobre el conflicto, sobre sui vida en la selva será el símbolo de lucha por l libertad en Colombia y talvez será la única en lograr que la mano fuerte se aleje del corazón. El domingo pasado Alfredo Molano, en su columna dominical del espectador nos invita a pensar mal para acertar y en medio del ejercicio nos acercamos a la tesis en la cual el gobierno no estaba interesado en la libertad de Ingrid, y no lo estaba porque ella terminaría siendo la persona indicada para enarbolar las banderas de la libertad y de la democracia, ella se convertiría en una figura que lograría reconciliar la opinión Colombiana y por que no la dividida Colombia. Molano, no solo nos invita a pensar mas, sino que a través de hecho y cifras concretas nos muestra las razones por las cuales luchamos contra el terrorismo, estas nos son otras que económicas, como lo dije anteriormente el presupuesto que Colombia invierte en l guerra, beneficia a militares en servicio y retirados, a políticos y a la creciente industria militar Indumil, que invierte el dinero que se podría utilizar en la educación, salud y vivienda en proyectos de ingeniería absurda para crear armas que asesinen mas rápido para fomentar la violencia en la infortunada tesis de la seguridad democrática.
Hoy Ingrid y los demás Colombianos secuestrados, son vistos en su humanidad como un medio de la misma forma ideales como la libertad, la paz y le democracia, han quedado reducidos a un utilitarismo, en el cual no reconocemos al otro por su totalidad sino por su utilidad, en el cual no reducimos el conflicto a un proyecto individualista y soberbio, que anula el dialogo pero que propicia el odio y la violencia, infortunadamente hoy la Colombia defiende con furia sus gobernantes y en nombre de la humanidad oscurece el reconocimiento, la base de cualquier democracia, la base para construir un país donde podamos vivir juntos, de manera heterogénea y no homogénea.


